Compliance Sostenible: Hacia una Economía Circular
Uno de los esfuerzos más importantes que las autoridades en el Perú han realizado en favor de la Sostenibilidad es la elaboración, consensuada con representantes del empresariado, la academia y la cooperación internacional en el marco de la Coalición Nacional de Economía Circular-CNEC, de la llamada HOJA DE RUTA NACIONAL DE ECONOMÍA CIRCULAR AL 2030, aprobada a finales del febrero 2025 por el Ministerio del Ambiente, y presentada en sociedad el 31 de marzo 2025 pasado.
No es un instrumento casualidad, es resultado de un marco institucional público coherente con políticas bien definidas como la Política Nacional del Ambiente, Política Nacional de Desarrollo Industrial, Política Nacional de Competitividad y Productividad (y su respectivo plan), y es producto del Pacto Peruano por una Economía Circular, además de ser uno de los requisitos (expectativas) del proceso de adhesión del Perú a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo-OCDE.
La “Hoja de Ruta” persigue como propósito encausar al país a una economía circular (con sólidas bases en la serie ISO 59000), y de alguna manera, oficializa el concepto como: “sistema económico que utiliza un enfoque sistémico para mantener un flujo circular de residuos, recuperando, reteniendo o aumentando su valor, mientras contribuye a la mejora de los medios de vida y al desarrollo sostenible”. Esta definición busca integrar el reciclaje eficaz y circular de productos en el ecosistema, con el desarrollo sostenible, lo cual es un acierto por cuanto la EC es una respuesta “atrevida y audaz” de una sociedad o país para revertir decididamente la degradación de múltiples ecosistemas y el medio ambiente a escala global.
Tal y como lo propone la ISO 59004, la “Hoja de Ruta” recoge sus principios rectores de esta norma y suma uno como un aporte adicional con mucho atino: Resiliencia de los ecosistemas. Asimismo, incorpora once (11) “enfoques transversales” que, en el análisis, se confunden un tanto entre ejes, enfoques, temas relacionados y otros temas que podrían verse como un exceso (algo forzados); siendo el desarrollo sostenible, y los enfoques territorial, intercultural e intersectorial como los más pertinentes.
Por otro lado, el documento proporciona aportes valiosos en la comprensión y alcance de términos que son recurrentes en materia de EC; por ejemplo, modelo de negocio circular, el cual implica el cumplimiento de todos los principios rectores y se diferencian de modelos tradicionales que obedecen a la economía lineal y la vez, se diferencian de empresas que incorporan acciones en economía circular. Asimismo, advierte que las sociedades de Beneficio e Interés Colectivo-BIC no son equivalentes a empresa con modelo de negocio circular al no abordar plenamente los principios rectores.
Regulaciones sectoriales
En Plan Nacional de Competitividad y Productividad-PNCP 2019-2030 estableció la creación de Hojas de Ruta de Economía Circular Sectoriales. En la actualidad, el Perú ha oficializado instrumentos en los siguientes sectores: Industria, Pesca y Acuicultura, Agua Potable y Saneamiento, y recientemente Agrario y Riego esta semana.
En buena cuenta, las hojas de ruta son un conjunto de actividades estructuradas que involucran no solo acciones de coordinación sino la adecuación y creación de legislaciones que aporten a objetivos estratégicos y que forman parte integrante de objetivos superiores que obedecen en su conjunto, a la transición del país a una economía circular; con mediciones de avance alineados a los planes multianuales, institucionales y operativos de cada sector (ministerio).
Las regulaciones en sostenibilidad continúan en franco crecimiento y prospectan amplios desafíos. Las empresas están advertidas y podríamos asegurar que existe una relativa predictibilidad (al menos desde el Poder Ejecutivo). El compliance en sostenibilidad empresarial debe mantener actualizados los factores de riesgos corporativos para una gestión oportuna y eficaz.